Mucho se ha tratado el tema de BIM, pero la mayoría de la información esta dirigida a las ventajas que suponen ante los grandes estudios de arquitectura, sus métodos colaborativos, estándares y protocolos de esta metodología ya dentro de un marco legal, y muchos otros aspectos que abarcan el BIM dentro el ciclo de vida de un proyecto; Pero ¿qué sucede con los arquitectos independientes al pensar emplear BIM?
La verdad que en lo personal me catalogaría como arquitecto independiente, a pesar de tener un estudio de arquitectura dentro de un marco PYME, por lo que mi opinión a continuación se basa la experiencia recopilada en mi práctica diaria.
Si bien es cierto que BIM es lo más adecuada para nuestros procesos de diseño, lo que no pongo en duda… en muchos casos pensamos que no se adapta a la práctica diaria. Uno de los principales aspectos es que en el ejercicio diario los arquitectos independientes o en estudios PYME desempeñamos diferentes roles en simultaneo, al mismo tiempo, puede que no requiramos de validar protocolos y estándares internacionales porque nuestros proyectos no entran dentro de un marco público o privado que lo amerite; o pensar que si no existe trabajo colaborativo no podemos emplear BIM. Pero ello no supone que no podamos desarrollar proyecto bajo esta metodología. Desde mi perspectiva, creo que en cualquier proyecto de arquitectura que incluya estas tres palabras “Building Information Modeling” en su proceso de desarrollo y diseño podemos enmarcarlo dentro de un entorno BIM, en ese caso simplemente deberíamos saber en qué BIM Level se ubicaría nuestro alcance dentro de la metodología BIM si nos viéramos en la necesidad de justificarlo.

Y es que… al final todos en el sector AEC (Architecture Engineering and Construction) esperamos beneficios al tomar la decisión de un cambio en nuestros procesos, a diferentes escalas por su puesto. En el caso de los arquitectos independientes el mayor beneficio del empleo del BIM lo obtiene el profesional, ya que a esta escala en la mayoría de los casos al cliente le da igual si es BIM o CAD, lo que le interesa es un proyecto y un resultado. Y es que adoptar esta manera de gestionar y desarrollar nuestros proyectos no debería suponer un esfuerzo adicional, porque la decisión de emplear nuevas herramientas y procesos es simplemente mejorar nuestra productividad, más allá de que el cliente esté al tanto de cómo fue el camino.
En mi caso conseguí: ahorro en tiempos al suprimir tareas tediosas y repetitivas lo que implico mayor productividad, mejores resultados a los clientes, trabajar con contextos reales e información concisa en cualquier etapa o aspecto particular del proyecto, mejor presentación y evaluación de mis ideas al generar modelos en un entorno tridimensional, tener interporalidad entre diferentes softwares del mundo de la visualización arquitectónica para las infografías 3D que me permitiesen evaluar materiales, iluminación, espacialidad… Y si evaluamos todo lo anteriormente mencionado la mayoría de estas características se ven enmarcadas en alguno de esos tres componentes que desglosan las siglas BIM. Por lo que no debemos pensar que: el no cumplir con todos los pasos de la metodología; o no tener involucrados todos los entes dentro del proceso; o porque simplemente solo utilizamos un software en particular para el modelado y gestión de información, no hablamos de BIM. ¡¡Claro que es BIM!!, solo que está adaptado a nuestras necesidades. En tal sentido, ¿de qué sirve una metolodigia tan efectiva si pensamos no poder ajustarla a nuestros requerimientos?
Entonces, si pensamos en todos los beneficios que esto involucra, ¿porque aun así muchos arquitectos independientes continúan usando procesos de diseño y gestión de proyecto los cuales requieren mayor esfuerzo e implican mayor margen de error?